Hace mucho que no hablo acerca de lo que me gusta y me hace bien. Por eso se me ocurrió hablar de comidas y bebidas. Y además pedirles que participen, que me cuenten de los sabores que los atrapan y que, si les recuerda a algo, también me lo cuenten.

Amig@s: por unos días quiero de dejar de hablar acerca de lo mal que me siento, quiero distraerme, reír un poco. ¿Me ayudan?

Empiezo por contarles mis platos predilectos:

Como buena argentina que soy, el ASADO encabeza la lista. Para empezar, quiero aclarar que para mí un buen asado lleva: costilla, vacío, mollejas, chorizos, morcillas, puede haber pollo y cerdo (un pechito de cerdo mmm!) Y se acompaña con choclos, papas, ensaladas varias, picante...

Las EMPANADAS son mi perdición: de pollo, de queso con cebolla...más me gustan horneadas que fritas. Y disfruto de hacerlas, hasta de preparar las de carne que no me gustan. Las empanadas pueden llevar aceitunas verdes o negras, huevo duro, papitas, arvejas, estar bien condimentadas y super calentísimas al servirlas.

La PIZZA...esta sí que es mi debilidad. Me gusta en todas sus variedades: con cantimpalo, cebolla, roquefort, panceta, espinaca, pollo, huevo, jamón, hongos...en fin...me gustan todas. Y me quedan super ricas cuando las hago..ñam ñam...

Me gusta el POLLO al horno. En especial el que me prepara Carlitos, que tiene un sentido común en la cocina no muy normal en los hombres.

Una comida regional de mi lugar de nacimiento son los TAMALES: una especie de pelotita hecha con maíz procesado que lleva en su interior un guisado de carne especiado a todas margaritas. Se envuelve en chala y se hierve. De película.

Otra de las regionales son las HUMITAS: hechas en base a choclo procesado, se les incorpora leche, grasa (manteca), condimentos como ají chancado (picante). Se envuelve en chala de choclo y se lleva a hervor. Tiene toda una técnica y variedades (algunas con zapallo, pimientos, etc). Pero siempre, siempre debe llevar un buen trozo de queso de cabra en el centro.

Como quien sale del cascarón, adoro el SUSHI. En todas sus formas y estilos. Podría cruzar nadando el mar con tal de darme una panzada. Eso sí...el wasabi...bueno, es too much para mí.

Pasemos a las bebidas alcohólicas que prefiero, son dos.

La CERVEZA es mi predilecta, hasta incluso en la marca que se exhibe en la foto. Considero que esta cerveza tiene las burbujas en su justa cantidad y tamaño, además tiene un amargor que no produce salivación, que es agradable. Limpidez en el líquido y una espuma delicada.

El VINO TINTO, en especial el MALBEC que se da bastante bien en mi país. Cuestiones de latitud que sería al ñudo ahondar acá, pero es bueno. El vino tinto, el malbec con esas notas de frutos rojos y esa picardía que te deja en la punta de la lengua...uf...¿cómo decirlo? Me agrada en demasía.

Vamos a la parte no borracha. Mis predilectos son:

El jugo de NARANJA, porque me levanta el ánimo y me trae buenos recuerdos.

Los LICUADOS, en especial el de ananá y el de durazno, porque me trae buenos recuerdos, también.

Llegando al final, los postres. Soy bastante simple en eso:

TORTA DE CHOCOLATE, sencilla, tradicional y enloquecedoramente deliciosa.

HELADO preferentemente de frutas tropicales. No me gusta el de chocolate, lo que no es una contradicción, es que el choco nació para otras cosas, no para un helado.

Y hablando de chocolate, mi preferido es el CHOCOLATE CON PIMIENTA. Nunca experimenté algo tan sutil y explosivo a la vez. Es altamente recomendable, no para quienes tengan problemas gástricos como úlceras o gastritis, pero se convierte en adictivo, ya que a la vez que tenés la boca dulce empastada en choco tenés el paladar blando  y la garganta que te pican, te arden...Demoníaco.

Y mi diario despertar, mi vicio cotidiano es el MATE.

Ya no soy tan exigente como antes: ahora puede ser dulce o amargo, con hierbas o sin ellas. Lo que importa es que esté bien cebado con la temperatura correcta en agua y que se respete el tiempo que me lleva para tomármelo. En ese momento está terminantemente prohibido joderme.

Para acompañar el mate, puede venir un buen pan casero. Bien amasado, con buena grasa, buena sal...bien horneado....ummm...

O unas maicenitas...preferentemente que sean las que hace mi hermana.

Y por último, lo que (si bien es criticable) lo que no me falta hace muchos años: mis puchos. Lo sé: es perjudicial para mí salud, para tu salud, para su salud...pero chic@s ¡¡¡yo no pongo bombas en Irak!!!. Sólo pito un poco y según el otorrinolaringólogo que me vio el otro día "ni se nota que fumás desde los 14 años!" He aquí con ustedes, mi tabaco negro:

Dale, haceme gamba...contame qué te gusta...

Mirá que te puede caer la maldición de la dieta Esasi...nada de nada hasta quedar chupada!

Se me hace agua la boca che,  porque...

 

 

Paty es así ©