Pasaron las vacaciones como pasa rauda un ave por el cielo que me espía, en el mejor de los casos. Sería tedioso y muy largo dar los mil y un detalles que han tenido estos días. Me encantaría hacerlo, pero tengo miedo de que ustedes terminen odiándome. Y esto lo digo con toda la modestia de mi pequeño, oscuro y tacaño corazón: no es fácil ser yo. Probablemente eso es lo que me hace sufrir y no sean los demás. Es casi, casi seguro que soy yo y no los demás quien se porfía en hacerme la vida imposible, catastrófica, un verdadero hueco miserable y solitario. Pero es que eso por ahora no lo comprendo, no puedo discernirlo así y creérmelo. Insisto en que se me interponen "los otros", permanentemente en el camino y me impiden llegar a lo que quiero.

Sé que la vida de nadie es rosa, perfecta, paradisíaca. Lo sé, lo sé. Pero lo que es la mía, ¡caray! Se aleja mucho de aquello. Sí, me quejo y me quejo y me vuelvo a quejar. ¡Mierda! No sé por dónde empezar. Tal vez no tenga que hacerlo, tal vez no tenga que, tal vez no tenga, tal vez no, tal vez...

¿Les gustaría que les cuente que me fue de maravilla? Está bien, pero sólo por esta vez. Porque en cierta forma, fue así. Nos fue bien, descansamos, tomamos sol, caminamos, Tito corrió feliz y se sintió pleno, Carlitos se puso color de calamar.

Yo, yo soy el problema. Cada vez que tenemos tiempo libre con Carlitos comienzan a caminarme la cabeza mil ideas y cosas irresueltas que me vuelven un ser irascible, completamente convencida de que él no me escucha, que él no recuerda que me lleva veintisiete años, que por más que yo busque y requeté busque caminos alternativos para que él se ponga un solo puto día en mis zapatos...no se da por aludido.

En fin. Apenas llegamos a casa, ya de regreso, hice algo: saqué la única foto que había de mí en la casa. La hice mil pedazos, quedó igual que mi alma.

Lo último que voy a decir es que de esa manera voy a permitir que en la que ahora es MI casa sólo haya fotos de la que en vida fue su esposa, de su hija y de su nieta. Al parecer son las únicas mujeres que él quiere tener presentes en imágenes.

Y voy a dejar que las cosas se decanten por su propia naturaleza. Estoy enojada, demasiado enojada.

Ya no sé a dónde pertenezco.

Puta madre, estoy desarraigada.

Paty es así©